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Proyecto mentor, nuestra forma de ayudar – 2

Proyecto mentor, nuestra forma de ayudar – 2

En el post anterior explicábamos en que consiste el proyecto mentor. Hemos querido, para completar la información tener  las opiniones directas de tres mentores, Helena Tejedor Iglesias, Javier Riesco y Marta Pirck Valdés. A través de tres entrevistas, que iremos publicando nos cuentan su punto de vista sobre el Proyecto en general y su experiencia particular.

Antes de empezar con las entrevistas, queremos agradecer a los tres su colaboración.

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Helena Tejedor Iglesias

¿Por qué decidiste apuntarte para ser mentor?

Me interesó el programa porque me daba la oportunidad de conocer gente nueva, además pedí ser mentora de alumnos de intercambio para acercarme a las experiencias de personas que estaban viviendo una situación en la que yo tendré que desenvolverme el año próximo, cuando esté de Erasmus.

Podríamos dividir la ayuda prestada en tres áreas: Académica, social y de gestión ¿Cuál crees que es más necesaria?

Desde mi experiencia diría que el área en que más hemos podido ayudarles ha sido la social. Siempre es difícil integrarte en un nuevo grupo y más aún teniendo la dificultad del idioma. Sin embargo no sé si ésta es la más necesaria. Algunos eran perfectamente capaces de desenvolverse solos mientras que muchos tenían problemas para gestionar papeles y no éramos capaces de ayudarles totalmente, tan sólo darles pequeñas indicaciones. En cuanto a la académica, sinceramente creo que nuestras recomendaciones han sido muy positivas para ellos. El hecho de estar en la misma situación a nivel de estudios hace sencilla esta tarea.

En conclusión creo que los alumnos de intercambio necesitan ayuda en estas tres áreas, en mayor o menos medida en función de las necesidades personales de cada uno.

¿Qué crees que es más importante en el proyecto mentor, aportar una buena red de compañeros o la relación humana que se establece con tu mentorizado?

Ambas son importantes. Algunos alumnos sólo buscan conocer a gente rápido y otros tienen necesidades más precisas o un mayor interés en entablar una relación personal. Por mi parte me gustó mucho conocer íntimamente a algunos de mis mentorizados pero también disfruté mucho en las reuniones que hacíamos con todo el grupo de mentores y mentorizados internacional.

¿Te ha gustado? Si se pudiera ¿repetirías? ¿lo recomendarías?

Por supuesto que repetiría. Lo pasé fenomenal. Lo recomiendo encarecidamente, a no ser que seas una persona muy cerrada, sin inquietudes y sin ganas de conocer gente de muy diversas culturas y formas de pensar. Ha sido una experiencia enriquecedora.

¿Cuál ha sido la ayuda más importante que has tenido que prestar?

Tuve un mentorizado que antes incluso de llegar a España me dijo que venía a hacer el proyecto y todavía no tenía asignado un tutor aquí. Tuve que hablar con algunos profesores porque me dijo que a él no le contestaban los correos y en un principio me pareció una tarea ardua, pero al final fue con el mentorizado con quien entablé una relación más estrecha, incluso de amistad.

¿Hay algo que pensabas que iban a necesitar y no ha sido así? y lo contrario?

Al principio me preocupaba mucho no poder resolver algunas de las dudas, pero con ayuda de otros compañeros al final conseguíamos ayudar a prácticamente todo el mundo.

¿Consideras que la preparación para ser mentor es un rasgo diferencial de nuestra Escuela?

Pienso que los cursos de hablar en público y demás asesorados por el gabinete psicológico son útiles en general. Probablemente también me hayan servido para desarrollar mi labor de mentor, pero tampoco lo considero una preparación muy especializada.

¿Qué relación existe ahora entre vosotros?

Con la mayoría de los mentorizados mantengo contacto mediante las redes sociales.

¿Con qué tres cosas te quedarías de la actividad?

Conocer gente de otros países, sentirme realizada por poder ayudarles y la buena relación formada con los otros mentores.

Anécdotas

El primer día que me encontré con mis mentorizados todo ellos sabían hablar español salvo uno, y hacía mucho tiempo que yo no hablaba en inglés así que hice un pupurri spanglish y me daba la risa cada poco tiempo porque sabía que estaba hablando fatal.